Es un proceso mediante el cual el concesionario recibe tu vehículo usado como parte de pago para la compra de un vehículo nuevo o seminuevo. El valor de tu usado se descuenta del precio del vehículo que vas a adquirir.
El concesionario evalúa el estado general del vehículo, modelo, kilometraje, historial de mantenimiento, estado de llantas, carrocería, entre otros. También se tienen en cuenta referencias del mercado.
Sí, puedes entregar tu vehículo usado en retoma y el valor se descuenta del monto a financiar. Esto reduce el valor del crédito y las cuotas mensuales.
Sí, pero primero se debe gestionar el levantamiento de prenda o pagar el saldo pendiente. En algunos casos, el concesionario ayuda a hacer ese trámite con la entidad financiera.